
El populismo: ¿La llegada del Mesías?
Por: Jaime Navarro Solari [1]
Yace el recuerdo de los recientes comicios electorales aún frescos en nuestra memoria…¿Por cuánto tiempo? Pregunta
que a primera vista parece ingenua pero a más de un analista político le provocaría una sonrisa irónica por su contenido real. La razón: peruanos de memoria frágil pero con grandes esperanzas que “juegan” a elegir un futuro diferente tras el caudillo del momento, eso quiere decir tras un “don nadie” que ha levantado sus banderas con lemas alusivos a su amor por el pueblo, por los oprimidos, por los olvidados que el gobierno de turno se niega a ver y a trabajar por ellos; pero ÉL con sus lemas en contra de todo lo que sea imperialismo (TLC, Estados Unidos, Bush, etc.) y promesas que no son nuevas pero que son deseadas intensamente por el pueblo, llenas de “Juntos el pueblo y el gobierno”, “ustedes y yo”, ”por los que menos tienen”, “futuro para todos”, “mi compromiso…” y luego…¿qué hacen?, ¿cuál es su comportamiento?, ¿Por qué cuando son derrotados desaparecen tan rápido como aparecieron?, ¿qué son en realidad?
En este artículo desarrollaremos una parte de estas preguntas para tomar el hilo de una madeja que iremos desarrollando en el transcurso de las siguientes semanas.
El término populismo no es algo nuevo entre nosotros y mucho menos en el mundo de la política pues en el s. XIX se le conocía como aquel modelo político que buscaba "un Estado verdaderamente popular, que reconozca los límites de su actividad, que tenga en cuenta a los grupos y organismos naturales - la familia, las clases, los municipios - que respete la personalidad individual y que promueva las iniciativas privadas".Romántica definición que contrasta con una breve idea del ex - presidente del Uruguay Julio María Sanguinetti “(es) lo contrario a la democracia responsable, la que asienta la libertad de expresión, y que trata de desarrollar las acciones sociales, la que no promete algo que no puede dar.”
El liderazgo fuerte y determinante, las incongruencias ideológicas, las promesas a diestra y siniestra y ese conocidísimo lenguaje de lucha social, etc que no hacen más que sentar las bases del caudillismo y de un populismo típico de esta parte del continente.
En el Perú el populismo siempre ha estado presente, es así que el calificado por muchos como “el mejor Presidente del Perú” también tuvo su rol populista, actos que lo engrandecieron a luz de la historia se presentan incongruentes con el accionar de una vida entregada a los avatares políticos.
Es de dominio público que el Gran Mariscal del Perú don Ramón Castilla y Marquesado tuvo dos actos que los visten de cuerpo entero: la abolición del tributo indígena y la libertad de los negros esclavos. Los invito a revisar la cronología de tales acontecimientos de manera muy sucinta.
Echenique es el Presidente del Perú, su gobierno se caracteriza por el despilfarro del dinero en la llamada consolidación de la deuda interna. Castilla como impulsor del gasto estatal presupuestado se levanta en armas y forma un ejército con el cual recorre algunos departamentos andinos. Es justamente en uno de ellos donde decretó la abolición del tributo del indio (Ayacucho/5 –Julio-1854), meses después y en la ciudad de Huancayo (3 – Diciembre – 1854) decreta la completa abolición de la esclavitud del negro. ¡Hora de reaccionar! ¿Por qué recién en 1854? ¿Acaso Castilla no había sido anteriormente Presidente del Perú? ¿Por qué no plasmó estas medidas entonces entre 1845 y 1851? ¿Acaso para dicha fecha el guano no poseía una gran demanda en el extranjero? ¿Acaso no se solucionaron las dificultades económicas gubernamentales con la exportación de dicho producto? ¿No fue acaso la falta de recursos fiscales lo que motivó la restauración del tributo indígena? La explicación es una sola: POPULISMO.
Castilla estaba en pleno movimiento revolucionario, necesitaba identificación con la población, necesitaba el apoyo de “todos” en contra de Echenique y que más que en la región andina, llena de recursos para sus tropas y de “reclutas” para aumentar sus fuerzas. Es justamente la abolición de la esclavitud del negro en que se observa el doble mensaje: “es indigno de la libertad” aquel esclavo o siervo que luche o apoye al “ex - presidente José Rufino Echenique”.
Primero: Sólo hay libertad para aquel que no tiene opinión política o la tiene pero a favor de Castilla.
Segundo: La proclama señala “Presidente (…) Castilla” y “ex – presidente (…) Echenique”. Un país, un territorio, dos Presidentes, dos ejércitos, cada uno con autoridad suprema. Si usted fuera un negro esclavo ¿a quién le haría caso?
Tercero: El liberalismo busca una visión horizontal con respecto al género humano, de igualdad…”indigno a la libertad” señala que aquel sujeto, hombre de color esclavizado que apoye al oponente político es inferior en calidad y mérito a cualquier otro, es merecedor de desprecio y darle a aquel la libertad sería algo degradante y vergonzoso.
Cuarto: ¿Cuál cree amable lector a la máxima aspiración del negro esclavo en el Perú?
El historiador Gustavo Pons Muzzo cuyos libros educaron a más de una generación señala que “durante el desarrollo de esta revolución liberal se decretó la abolición del tributo del indio (…)” y luego afirma “el segundo gobierno de Castilla fue de tendencia liberal”
.
Conclusiones
Primera Conclusión: El movimiento sólo fue un acción política violenta de un caudillo contra un exceso gubernativo: el derroche en la consolidación de la deuda interna.
Segunda Conclusión: La tendencia liberal del movimiento Castilla sólo servía de pantalla y concluía en lograr captar la mayor cantidad de militantes dispuestos a luchar por los nobles ideales de su líder; en otras palabras populismo y caudillismo.
Tercera Conclusión:
* Dicho: Castilla era liberal. Hecho: El liberal era su secretario don Pedro Gálvez. Hecho: Castilla no reconoce la Constitución liberal de 1856. Hecho: Castilla disuelve el Congreso de marcada tendencia liberal. Hecho: Castilla convoca a elecciones buscando un Congreso de tendencia moderada. Hecho: Castilla promulga la Constitución de 1860 de tendencia moderada. Hecho: Castilla se vale de los liberales para obtener apoyo, adopta medidas populistas y luego, ya en el poder, abandona a aquellos que los sentaron en el sillón presidencial y adopta su verdadera postura.
Un liberal conciente defiende y glorifica las libertades individuales (¿castigo a los negros fieles a Echenique?, los organismos de gobierno como expresión de la voluntad popular (¿disolución del Congreso?), los derechos del hombre (¿”importación” de chinos?), etc. Castilla no era ni fue liberal y si tuvo esos actos de liberalismo históricamente machacados en la mente de los peruanos era simplemente por motivos políticos, llevar agua para su molino y de esta forma obtener apoyo contra su rival de turno Echenique.
[1] Licenciado en Educación.
Por: Jaime Navarro Solari [1]
Yace el recuerdo de los recientes comicios electorales aún frescos en nuestra memoria…¿Por cuánto tiempo? Pregunta
que a primera vista parece ingenua pero a más de un analista político le provocaría una sonrisa irónica por su contenido real. La razón: peruanos de memoria frágil pero con grandes esperanzas que “juegan” a elegir un futuro diferente tras el caudillo del momento, eso quiere decir tras un “don nadie” que ha levantado sus banderas con lemas alusivos a su amor por el pueblo, por los oprimidos, por los olvidados que el gobierno de turno se niega a ver y a trabajar por ellos; pero ÉL con sus lemas en contra de todo lo que sea imperialismo (TLC, Estados Unidos, Bush, etc.) y promesas que no son nuevas pero que son deseadas intensamente por el pueblo, llenas de “Juntos el pueblo y el gobierno”, “ustedes y yo”, ”por los que menos tienen”, “futuro para todos”, “mi compromiso…” y luego…¿qué hacen?, ¿cuál es su comportamiento?, ¿Por qué cuando son derrotados desaparecen tan rápido como aparecieron?, ¿qué son en realidad?
En este artículo desarrollaremos una parte de estas preguntas para tomar el hilo de una madeja que iremos desarrollando en el transcurso de las siguientes semanas.
El término populismo no es algo nuevo entre nosotros y mucho menos en el mundo de la política pues en el s. XIX se le conocía como aquel modelo político que buscaba "un Estado verdaderamente popular, que reconozca los límites de su actividad, que tenga en cuenta a los grupos y organismos naturales - la familia, las clases, los municipios - que respete la personalidad individual y que promueva las iniciativas privadas".Romántica definición que contrasta con una breve idea del ex - presidente del Uruguay Julio María Sanguinetti “(es) lo contrario a la democracia responsable, la que asienta la libertad de expresión, y que trata de desarrollar las acciones sociales, la que no promete algo que no puede dar.”
El liderazgo fuerte y determinante, las incongruencias ideológicas, las promesas a diestra y siniestra y ese conocidísimo lenguaje de lucha social, etc que no hacen más que sentar las bases del caudillismo y de un populismo típico de esta parte del continente.
En el Perú el populismo siempre ha estado presente, es así que el calificado por muchos como “el mejor Presidente del Perú” también tuvo su rol populista, actos que lo engrandecieron a luz de la historia se presentan incongruentes con el accionar de una vida entregada a los avatares políticos.
Es de dominio público que el Gran Mariscal del Perú don Ramón Castilla y Marquesado tuvo dos actos que los visten de cuerpo entero: la abolición del tributo indígena y la libertad de los negros esclavos. Los invito a revisar la cronología de tales acontecimientos de manera muy sucinta.
Echenique es el Presidente del Perú, su gobierno se caracteriza por el despilfarro del dinero en la llamada consolidación de la deuda interna. Castilla como impulsor del gasto estatal presupuestado se levanta en armas y forma un ejército con el cual recorre algunos departamentos andinos. Es justamente en uno de ellos donde decretó la abolición del tributo del indio (Ayacucho/5 –Julio-1854), meses después y en la ciudad de Huancayo (3 – Diciembre – 1854) decreta la completa abolición de la esclavitud del negro. ¡Hora de reaccionar! ¿Por qué recién en 1854? ¿Acaso Castilla no había sido anteriormente Presidente del Perú? ¿Por qué no plasmó estas medidas entonces entre 1845 y 1851? ¿Acaso para dicha fecha el guano no poseía una gran demanda en el extranjero? ¿Acaso no se solucionaron las dificultades económicas gubernamentales con la exportación de dicho producto? ¿No fue acaso la falta de recursos fiscales lo que motivó la restauración del tributo indígena? La explicación es una sola: POPULISMO.
Castilla estaba en pleno movimiento revolucionario, necesitaba identificación con la población, necesitaba el apoyo de “todos” en contra de Echenique y que más que en la región andina, llena de recursos para sus tropas y de “reclutas” para aumentar sus fuerzas. Es justamente la abolición de la esclavitud del negro en que se observa el doble mensaje: “es indigno de la libertad” aquel esclavo o siervo que luche o apoye al “ex - presidente José Rufino Echenique”.
Primero: Sólo hay libertad para aquel que no tiene opinión política o la tiene pero a favor de Castilla.
Segundo: La proclama señala “Presidente (…) Castilla” y “ex – presidente (…) Echenique”. Un país, un territorio, dos Presidentes, dos ejércitos, cada uno con autoridad suprema. Si usted fuera un negro esclavo ¿a quién le haría caso?
Tercero: El liberalismo busca una visión horizontal con respecto al género humano, de igualdad…”indigno a la libertad” señala que aquel sujeto, hombre de color esclavizado que apoye al oponente político es inferior en calidad y mérito a cualquier otro, es merecedor de desprecio y darle a aquel la libertad sería algo degradante y vergonzoso.
Cuarto: ¿Cuál cree amable lector a la máxima aspiración del negro esclavo en el Perú?
El historiador Gustavo Pons Muzzo cuyos libros educaron a más de una generación señala que “durante el desarrollo de esta revolución liberal se decretó la abolición del tributo del indio (…)” y luego afirma “el segundo gobierno de Castilla fue de tendencia liberal”
.
Conclusiones
Primera Conclusión: El movimiento sólo fue un acción política violenta de un caudillo contra un exceso gubernativo: el derroche en la consolidación de la deuda interna.
Segunda Conclusión: La tendencia liberal del movimiento Castilla sólo servía de pantalla y concluía en lograr captar la mayor cantidad de militantes dispuestos a luchar por los nobles ideales de su líder; en otras palabras populismo y caudillismo.
Tercera Conclusión:
* Dicho: Castilla era liberal. Hecho: El liberal era su secretario don Pedro Gálvez. Hecho: Castilla no reconoce la Constitución liberal de 1856. Hecho: Castilla disuelve el Congreso de marcada tendencia liberal. Hecho: Castilla convoca a elecciones buscando un Congreso de tendencia moderada. Hecho: Castilla promulga la Constitución de 1860 de tendencia moderada. Hecho: Castilla se vale de los liberales para obtener apoyo, adopta medidas populistas y luego, ya en el poder, abandona a aquellos que los sentaron en el sillón presidencial y adopta su verdadera postura.
Un liberal conciente defiende y glorifica las libertades individuales (¿castigo a los negros fieles a Echenique?, los organismos de gobierno como expresión de la voluntad popular (¿disolución del Congreso?), los derechos del hombre (¿”importación” de chinos?), etc. Castilla no era ni fue liberal y si tuvo esos actos de liberalismo históricamente machacados en la mente de los peruanos era simplemente por motivos políticos, llevar agua para su molino y de esta forma obtener apoyo contra su rival de turno Echenique.
[1] Licenciado en Educación.
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